sábado, 9 de enero de 2016

Ahora comienza la distribución en librerías de #UnLugarParaMundot

Al fin se ha terminado la edición de #UnLugarParaMundot y espero que este parto de los montes haya alumbrado, cuando menos una montañita, no un ratoncillo, pues el entusiasmo y la ilusión han sido enormes. La prosa, y la literatura en general, es un trabajo arduo. En efecto, despues de innumerables revisiones y correcciones, y más revisiones y más correcciones, lentamente ha visto la luz pública esta mi segunda novela como autor indie, de la que aquí podéis encontrar en este enlace una vista previa del primer capítulo, titulado Rapsodia al atardecer. El libro está publicado en la plataforma digital de Amazón Createspace. Si alguien quiere comprarlo on-line, tiene los enlaces puestos en la columna derecha arriba. Aunque el precio sale en dólares, son 12 euros, más gastos de envío que cobrará Amazon. Y ahora vamos a comenzar la distribución para que llegue al máximo de librerías posibles. Otra ardua tarea.
La idea del relato me surgió al comienzo de los años ochenta del siglo anterior, hace ya bastantes años. Demasiados para mi gusto e interés. Fue al regreso de un viaje a India, por aquel entonces yo siempre me preguntaba cómo habría sido mi vida, si no hubiese abandonado la primera idea acerca de cómo iba a ser aquel viaje, que consistía en tomar un ferry barato en Madrás hasta Singapore y de allí un vuelo también low cost hacia Perth, y por fin en autobús a Albany, ciudad costera en el sudoeste australiano, que me había recomendado un amigo neozelandés, un lugar con oportunidades para encontrar trabajo, mientras tomábamos el sol perezosamente tumbados sobre la arena de la playa de Calangute en Goa. Sobre esa base del qué hubiese sucedido está construido mi personaje, Marcial Mundot, un hombre sencillo que tiene muy pocas cosas mías, pero muy trabajado interiormente y una vida de lucha permanente por salir adelante. Marcial, nombre del protagonista, que le puse en recuerdo de un familiar muy querido muerto durante ese tiempo, regresa a la boyante España democrática de comienzos del nuevo siglo, dejada atrás treinta años antes como un estado totalitario y siniestro; emergía la democracia, pero no había nada claro, tan sólo la fuerza de la ilusión del pueblo español por vivir la democracia. Años despues, al poco tiempo del retorno sucede algo crucial en su vida, conoce a alguien que será transcendente para él, también se reencuentra con amigos a los que nunca olvidó, ya dijo el poeta que la patria de cada uno es la infancia y adolescencia, pero vuelve su mirada todo el tiempo hacia una tragedia de su pasado australiano tremendamente dolorosa, el recuerdo de un trágico hecho personal que le obsesiona. Pero Marcial no se amilana, lucha, es un superviviente que nunca se rinde, siempre lo ha sido, un vitalista inasequible al desaliento que en esencia busca sin desmayo su lugar en el mundo, como todos y cada uno de nosotros buscamos con mayor o menor fortuna. No es nadie dotado de capacidades maravillosas ni nada por el estilo, si no alguien que se busca a si mismo, su encaje en el mundo, y las cosas que importan.

La imagen de portada es una preciosa obra prestada por Jorge Castillo Miralbés, gran fotógrafo con quien comparto orgulloso paisanaje e ideas artísticas. Gracias de corazón, Jorge, por tu generosidad.

Esta es mi página de Autor en Amazon:  Juan M. Pueyo Naval Autor


Aquí os dejo un pantallazo de esta opinión de Rodion Rebenyar, escritor estadounidense de Sacramento, California. Juro que no lo conozco de nada.